Lo bueno, lo malo y lo feo del Carnaval 2018

Cada evento de estas magnitudes tiene algo malo, algo feo y algo bueno. El Carnaval de Barranquilla no es la excepción. Los balances siempre son buenos para mejorar y para que las festividades del 2019 sean mejores que esta.
Lo bueno:
Sus reinas y reyes de Carnaval S.A, del Carnaval de la 44, La Reina del Carnaval de departamento del Atlántico, y Los Reyes Cívicos, espectaculare. Todos ellos se sobraron por su amor a estas fiestas. Nunca se le vio quejarse a pesar del cansancio que mostraban ayer en el entierro de Joselito. Siendo figuras de sus entidades se unieron al pueblo carnavalero para que esta festividades fueran exitosas. Todos emprendieron campañas después de los actos violentos ejecutados por el ELN en el CAI de Soledad 2000 y el CAI del Barrio San José. El comportamiento de público fue ejemplar en todos los desfiles. Lo hacedores del carnaval son el vivo ejemplo que gracias a ellos las fiestas siempre serán exitosas. Todos los eventos abiertos fueros gratuitos y el que quería estar adelante cerca a la tarima debía pagar para darse ese lujo. La Policía Nacional fue aplaudida en todos los desfiles donde participaron.
Lo Malo:
Los atentados en la cual Barranquilla no está acostumbrada, amainó la venida de muchos barranquilleros, colombianos y extranjeros que venían a disfrutar de las fiestas. Los hoteles no se llenaron en grandes cantidades, había habitaciones para los cuatro días de fiesta. Los taxistas se quejaron que no había tantos pasajeros como en años anteriores. La gran cantidad de vendedores sin control en los eventos abiertos, no había control alguno y siempre se vio pipetas de gas para calentar las comidas rápidas. Esto debe ser más controlado por que en los carnavales de Bolivia hubo más de 5 muertos al estallarse uno de estos artefactos. Muchos borrachos en eventos abiertos.
Lo Feo:
El crecimiento en la venta de maizena, polvos y espuma que afectan la vista cuando irrespoblemente se la untan en los ojos. Los abusos de los vendedores ambulantes con sus productos. Muchos taxistas aprovecharon esta época para hace su agosto y cobran demasiado caras las carreras. En los días pico del carnaval no hay muchos buses para el transporte público. Los borrachos que irrespetaron el Código de Policía. En mucho de los barrios populares de Barranquilla abusaron de los sonidos estridente de los Pick up y cuando la Policía Nacional iba a ejercer la autoridad fueron recibidos con piedras y bala. Los empresarios que quisieron utuilizar el Parque Muvdi para la rumba desenfrenada y el poco apoyo a las agrupaciones locales.
Defenitivamente todo esto debe servir para que se corrija estas falencias para que el Carnaval de Barranquilla siga siendo la mejor de las fiestas.

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